Ya han pasado varias semanas desde las elecciones y puedo ver las cosas desde otra perspectiva, por eso me atrevo a escribir ahora.
Una de las cosas que más me han dicho tiene que ver con la unificación de la izquierda. "Uno ya no sabe a quién votar de los tres",refiriendose a IU, CHA y Verdes, otras veces te dicen "tenemos el corazón dividido", "tenéis que uniros porque sino no conseguiréis nada" e incluso "la próxima vez, si no vais unidos votaré al PSOE".
La sensación que me da es que tenemos que hacer una unión que nos beneficiaría a los partidos para las elecciones, pero poco más. La pregunta es, ¿cómo lo hacemos?. Mucha gente ve la respuesta como algo sencillo "un nombre nuevo pero con las tres identidades". Esto es lo más profundo que he llegado a encontrar, porque nadie más ha aportado nada, simplemente que nos tenemos que unir para las elecciones. Y saben qué, pues que a esto yo lo llamo un matrimonio de conveniencia política. El resto de las personas de mi partido no sé como lo ven, así que lo que digo es a título individual, y lo que veo no me gusta. No es que no me guste IU o CHA, con los que mantengo buenas relaciones e incluso hacemos cosas juntos (jueves críticos por ejemplo), es que ahora mismo no me casaría con ellos.
Si quieren, hablemos de un posible noviazgo, de un trabajo conjunto en aquello que nos une, a la vez que vamos limando asperezas (política estructural, mediambiente,...), pero no me hablen de acostarme con alguien del que nos separamos hace poco y menos formar un trio así por las buenas. Además, por qué sólo deben entrar en este trabajo partidos políticos, ¿y las asociaciones que estén interesadas?, ¿y los sindicatos?. El problema es que somos partidos políticos y aunque las críticas vengan en su gran mayoría de gente que no milita en los partidos pero si en estas asociaciones y sindicatos, al final cuesta mucho relacionarse públicamente con los políticos. ¿Se uniría CGT con USTE para derrocar a los magnates del sindicalismo? es el mismo caso.
De los tres partidos cada uno tiene su identidad y sobre todo algo que puede costar mucho cambiar o complementar, sus dinámicas de trabajo, sus relaciones, su forma de trabajar. Las posiciones políticas están muy cercanas, pero el cómo argumentar, transmitir, trabajar,... eso es lo diferente.
Con esto no digo que no quiera que nos unamos, ni mucho menos, pero algo quiero dejar claro, de esa unión no puede salir un mero compromiso de mínimos con cuatro objetivos claros y ya está, de esa unión, tiene que salir algo más grande que la suma algebráica de los partido, algo más que la mera suma de sus votos (como algunos se aventuran a hacer). El resultado, o es más grande o no tiene sentido y recordando que las elecciones son una consecuencia de haber trabajado bien, no un objetivo, ni mucho menos el fin de un partido político.






